En primer lugar, hay que señalar que en muchas personas propensas a migrañas y cefaleas tensionales, el ejercicio físico intenso puede ser causa de la aparición del trastorno. En este caso, es importante consultar con un especialista para pedir consejo.
En cualquier caso, resulta evidente que un estilo de vida saludable, que incluya una dieta equilibrada y la práctica habitual de algún deporte o ejercicio físico moderado, constituye la mejor prevención para la aparición del trastorno.
Está demostrado que el ejercicio físico practicado de forma regular (unas tres veces por semana) ayuda a liberar el estrés, la tensión y la angustia, causas frecuentes de migrañas y cefaleas. Por ello, es importante optar por desarrollar alguna actividad física e incorporarla a nuestros hábitos cotidianos para obtener sus ventajosos beneficios.
El deporte, practicado de forma habitual o sencillamente un simple paseo diario de unos 15 ó 20 minutos, nos aportan muchísimas ventajas en la prevención de numerosas enfermedades a cualquier edad.
Las personas que sufren de cefaleas tensionales, sobre todo si pasan largos periodos de tiempo trabajando en el ordenador o en posiciones muy estáticas, deben acostumbrarse a realizar habitualmente ejercicios de cuello y hombros, ya que relajan la musculatura que desencadena la molestia.
Otros ejercicios moderados, como estiramientos, tai chi o yoga resultan muy recomendables para personas que sufren migrañas o cefaleas habitualmente.