El ajetreado ritmo de vida actual convierte la falta de sueño en uno de los principales problemas de la sociedad actual.
Está demostrado que la falta de sueño se relaciona con muchos trastornos de la salud. El dolor de cabeza es uno de ellos.
Nuestro cuerpo posee en el hipotálamo una especie de "reloj biológico" que le indica los momentos más adecuados para ciertas funciones vitales. Este "reloj" nos aconseja dormir durante la noche y aproximadamente una hora antes de despertarnos, es el responsable de segregar una hormona que nos ayuda a afrontar con menos esfuerzo las tareas y actividades que conlleva el despertar.
Los hábitos irregulares del sueño pueden acabar desequilibrando este "reloj", dificultando la segregación de esta hormona. Se favorecen así diversos trastornos de salud como la aparición de dolores de cabeza.
El sueño actúa como supresor de las cefaleas en muchos casos, especialmente cuando se producen ataques de migraña.
A nivel preventivo es importante mantener el cuerpo caliente durante la noche y evitar las posturas forzadas al dormir.
A pesar de que, como hemos dicho, generalmente el sueño actúa como reparador de las cefaleas, paradójicamente, en algunos casos muy específicos también puede ser su causa activadora. La cefalea hípnica o la cefalea en racimos pueden desencadenarse durante la fase REM del sueño.
La alteración de los periodos de sueño, dormir más o menos horas, sobre todo durante el fin de semana, también puede ser la causa desencadenante de la aparición de la migraña.
Pero, en general, recuerda que mantener unos hábitos regulares de sueño te ayudará a mantenerte en forma y a prevenir las cefaleas.