La prevalencia global de cefalea en trabajadores supera el 53%, siendo la cefalea de tipo tensional la causante en más de la mitad de los casos.
Más de la mitad de las personas afectadas continúan su actividad cotidiana a pesar del dolor, lo que conlleva una reducción de la productividad de hasta un 27%. Además, el promedio de baja laboral por cefalea es de 3,8 días, lo que supone un coste por pérdida de productividad y absentismo laboral de alrededor de un millón de euros por año sólo en España e Italia y se calcula que en la Unión Europea puede superar los 17 billones de euros.